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ASUNCIÓN, Paraguay – El jugador paraguayo de fútbol Salvador Cabañas pisó por primera vez una cancha de fútbol casi siete meses después de haber sufrido un intento de homicidio el 25 de enero en el local nocturno Bar Bar, en la Ciudad de México.
Salvador Cabañas, de 30 años, ingresó el 11 de agosto al Estadio Defensores del Chaco, en Asunción, para ser homenajeado por sus compañeros de la selección Albirroja y los directivos de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF).
Acompañado de su padre, Dionisio Cabañas, y su esposa, María Lorgia, el delantero del América de México entró al estadio ovacionado por los 20 mil hinchas que se hicieron presentes para presenciar un partido amistoso entre la selección local y Costa Rica.
Los compañeros de la selección de “El Mariscal”, que lo esperaban en una tarima ubicada en el centro de la cancha antes que comenzara el encuentro, lo agasajaron mientras recibía una medalla por haber participado en las eliminatorias del Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010, una placa de parte de los Futbolistas Asociados del Paraguay y una camiseta con el número 10.
“Muchas gracias a todo el pueblo paraguayo”, dijo Salvador Cabañas. “Gracias por el apoyo que brindan siempre”.
Sin embargo, la vida de Cabañas no será la misma después de esa noche en la que recibió un disparo en la cabeza en el baño del Bar-Bar.
El pasado 2 de agosto, Cabañas declaró en calidad de testigo en la causa abierta en México por intento de homicidio hacia su persona y por otra causa que investiga al crimen organizado en ese país.
“No sabría decirle [si Salvador Cabañas está involucrado con el crimen organizado], eso hay que consultarle a las autoridades mexicanas”, dijo a la prensa el fiscal Juan Emilio Oviedo. “Pero en ningún momento él está siendo investigado por eso. El fue llamado a declarar como testigo y víctima. La obligación de la Procuraduría es agotar todas las instancias de investigar el asunto del crimen organizado; eso no necesariamente implica que Salvador Cabañas esté implicado en eso”.
La diligencia judicial se realizó en Asunción gracias a un tratado de cooperación jurídica entre Paraguay y México, vigente desde el año 2005. En carácter de observadores, viajaron desde México cuatro representantes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal: el subprocurador Miguel Espejel y los procuradores Raúl Valverde Niño, Álvaro Ortiz Hernández y Normando Bustos. Además, los cuatro funcionarios judiciales estuvieron acompañados por Roberto San Román, cónsul de México en Asunción.
La audiencia testimonial del futbolista duró alrededor de cinco horas durante las cuales respondió catorce preguntas ante el Juez Pedro Mayor Martínez y se hicieron pausas porque el propio jugador manifestó que estaba sufriendo fuertes dolores de cabeza.
“Es un gran avance que él [Cabañas] pueda formular declaraciones y pueda prestar su testimonio en esta causa”, dijo Oviedo. “Esto [la recuperación de Cabañas] según los médicos es evolutivo así que en cualquier momento puede ir recobrando. [Los procuradores mexicanos] están sorprendidos por el avance que ha tenido con la posibilidad de prestar su testimonio”.
La mayor parte de las declaraciones de Cabañas fueron en guaraní –idioma oficial de Paraguay junto con el castellano-, según reveló Roberto Jesús Ruiz Díaz Labrano, abogado de Cabañas. El letrado también comentó que el jugador examinó aproximadamente 30 fotografías, entre ellas las de empleados del Bar-Bar, la de José Jorge Balderas Garza, su presunto agresor, y la de Francisco José Barreto García, alias “El Contador”, supuesto cómplice del primero.
Se presume que ambos sospechosos son integrantes del cártel de los Beltrán Leyva. Barreto García fue arrestado por las autoridades mexicanas el 22 de junio, pero Balderas Garza permanece prófugo.
“Él no recuerda nada de esa noche, no pudo reconocer a nadie”, dijo el juez Pedro Mayor Martínez, quien le tomó declaración a Cabañas.
“Los abogados de los acusados no participan en este momento”, dijo Mayor Martínez. “Él [Cabañas] ha dado informaciones generales, no ha logrado recordar específicamente rostros ni hechos concretos. Las respuestas son coherentes sobre la base de que una persona que ha sufrido ese tipo de incidente. Tiene la memoria disminuida a partir de ese evento. Pero tiene una memoria brillante con respecto a lo ocurrido antes de ese episodio. De la agresión sólo recuerda que fue golpeado”.
La esposa del jugador y su cuñado, Amancio Rojas, también se presentaron ante el magistrado, ya que ambos estaban en el centro nocturno cuando Cabañas fue baleado.
“No puedo decir [nada referido a la declaración testimonial] porque es algo que ya declaré adentro y no puedo decirlo públicamente”, dijo Lorgia. “No nos arrepentimos de haber ido esa noche [de enero al Bar Bar), esto ha sucedido porque tenía que suceder y algo bueno tiene que salir de esto, algo bueno que ya en su momento les estaremos diciendo qué es lo bueno. Salvador está bastante bien, está evolucionando bien”.
Según Ruiz Díaz Labrano, María Lorgia logró reconocer a al menos cinco de las personas en las fotografías facilitadas por las autoridades.
Cabañas era jugador del América desde 2006, equipo para el cual jugó 115 partidos y convirtió 66 goles.
Gabriel Cazenave, jefe de la sección Deportes del Diario ABC Color, de Paraguay, dijo que la selección nacional clasificó en gran parte gracias al rendimiento de Cabañas y que fue justo haberlo homenajeado.
“Si Paraguay pudo participar del Mundial Sudáfrica 2010 fue en gran medida aporte suyo”, dijo Cazenave. “Hizo goles en partidos muy importantes, hizo seis goles a lo largo de las eliminatorias y asistió a Nelson Haedo Valdez para concretar el gol ante Argentina, que nos dio la clasificación”.
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