Comienza la construcción de viviendas a un año de la tragedia de Nova Friburgo que puso fin a la vi...
SANTIAGO, Chile – Ha vuelto a ocurrir. Mientras escribía esta línea a las 0.34 de la mañana, mi edificio ha vibrado porque la ciudad estaba siendo sacudida por una nueva réplica de terremoto.
Ha habido tantas que he perdido la cuenta, es como si cada vez que nuestro país está listo para superar el seísmo de 8,8 grados de magnitud, volviera a visitarnos el desastre natural que ya ha dejado más de 800 víctimas y cambiado esta nación para siempre.
Aunque lo peor del terremoto forma parte del pasado, sus restos forman buena parte del presente, pues el desastre ha dominado -como debía ser- las noticias. Las próximas 24 horas son cruciales para la recuperación. Hoy, a las 8 de la noche, da comienzo el teletón "Chile ayuda a Chile", un evento de 24 horas en el que habrá actuaciones musicales de algunas de las mayores estrellas nacionales.
Lo presentará Mario Kreutzberger, conocido en Latinoamérica por su nombre artístico “Don Francisco”, y aspira a recaudar $15 billones de pesos (US$30 millones de dólares) para las labores de socorro. El telemaratón contará con una página web, www.chileayudaachile.cl, y con redes sociales como Facebook, YouTube y Twitter para aumentar las donaciones.
Ha pasado casi una semana desde que experimentamos esos 90 segundos que nunca vamos a olvidar, y es como si aún estuviésemos reviviendo la tragedia. El terremoto ha canalizado toda la atención de nuestro país sobre la necesidad de recuperarse. Lo que ocurre en el resto del mundo no importa porque, salvo el pueblo de Haití, nadie está llorando la muerte de tantas personas, ni intentando rehacerse después de tantas pérdidas.
El terremoto y los posteriores tsunamis han convertido a muchos chilenos, yo entre ellos, en improvisados periodistas, pues contamos nuestras trágicas historias a través de blogs, redes sociales, fotografías y páginas web, como ésta. Parece que todos tienen una historia sobre lo mismo; la única diferencia es que algunos han perdido mucho más que otros.
Nos hemos unido como una nación para ayudar en las tareas de auxilio, usando nuestras palabras para decirles a los necesitados dónde encontrar comida y ayudar a aquellos que buscan a sus seres queridos.
La gente usa Twitter –una red social donde los usuarios introducen actualizaciones de hasta 140 caracteres- para contribuir en el flujo informativo. Los miembros de Facebook han creado grupos con elo fin de coordinar la recogida y distribución de ayuda para el sur de Chile, la región más golpeada por el terremoto y los tsunamis.
Por su parte, la leyenda del fútbol chileno Marcelo Salas está reuniendo un equipo con los mejores jugadores del país para disputar un partido benéfico el 6 de marzo contra aficionados en su complejo deportivo privado. Por al menos $5.000 pesos chilenos (US$9,72 dólares), los fans pueden jugar en el partido ante un público que pagará $2.000 pesos (US$3,88) por entrada. La recaudación irá destinada a las tareas de socorro.
El país necesita todo el dinero que sea posible, sobre todo tras la réplica de 6,6 grados de magnitud ocurrida esta mañana en Concepción, una sacudida casi tan fuerte como la que partió Haití por la mitad. La gente corrió presa del pánico por las calles llenas de escombros, esperando que el temblor no derrumbara los edificios que ya estaban dañados.
Al menos la réplica no ha causado otro tsunami, según la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés). No estoy seguro de si podríamos soportar otra ola de destrucción.
Ya hemos pasado por mucho, así que la presidenta Michelle Bachelet, que concluye su legislatura en menos de una semana, ha declarado tres días de luto nacional en homenaje a quienes han terminado pagando el precio más alto.
Para todos mis compatriotas que han perdido a un ser querido, mis pensamientos y oraciones están con ustedes y sus familias.
Dios los bendiga.
Comentarios Acerca del Artículo