Varias instituciones están tratando de preservar las lenguas originales del país centroamericano....
RIO DE JANEIRO, Brasil – En un esfuerzo por luchar contra la venta de medicinas falsificadas, el gobierno brasileño ha efectuado resolución RDC 44, la cual crea nuevas reglamentaciones para las farmacias.
En asociación con la casa de la moneda brasilera, la agencia nacional de vigilancia médica (Anvisa) también está desarrollando un código de barras complejo con el nombre de Datametrix, que permite el rastreo de la medicina desde el momento de producción hasta que se venda a los consumidores y que será un requerimiento para toda medicina comenzando el año entrante.
“No hay un lugar específico, una ciudad, con una mayor concentración de medicinas falsificadas”, dice Adilson Bezerra, asesor de seguridad institucional con Anvisa. "En nuestras operaciones de inspección, hemos encontrado medicinas falsificadas [en casi todo el país]".
Se incautaron 316 toneladas de medicinas falsificadas en la primera mitad del 2009, un aumento del 702% en incautaciones que por todo el 2008, según el Ministerio de Justicia.
El aumento en las incautaciones es resultado directo del número mayor de inspeccioines impulsado por un esfuerzo conjunto del ministerio de justicia, Anvisa y la policía federal que se inició en diciembre del 2008.
En el 2009 se realizaron 691 inspecciones, lo cual llevó a la incautación de 1.000 frascos de medicina líquida, 104.004 píldoras, 31.980 cajas y 333.515 toneladas de medicinas que eran falsificadas, o que habían entrado al país de contrabando o que no contaban con la documentación apropiada.
De las 691 inspecciones, 60 resultaron en la detención colectiva de 203. La máxima sentencia penal en el Brasil para los que encuentran culpables de cargos con relación a la medicina falsificada es de 15 años.
Las operaciones revelaron que las farmacias establecidas -- y no los vendedores en tiendas de campaña o por las calles -- vendían el mayor número de medicina falsificada o de contrabando..
“La farmacia del aeropuerto internacional de Brasilia la cerró el año pasado Anvisa por lo que vendía medicina falsificada”, dice Bezerra.
La medicina falsificada y de contrabando que más se encontró se iba a vender a los clientes para el tratamiento de las disfunciones eréctiles, como Viagra y Cialis, seguidas de medicinas de alto costo para tratar el cáncer.
"Las medicinas falsificadas hacen el mayor daño [a la población]”, indica José Paulo Pereira Júnior, médico y profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). “Podrán surtir ningún efecto sobre el tratamiento, o podrán hasta causar la muerte del paciente”.
La RDC 44 ordena la presencia de un farmacéutico licenciado en las farmacias a toda hora. Las medicinas se deben mantener detrás del mostrador, para que los clientes puedan hacerles preguntas a los farmacéuticos sobre el uso correcto del producto.
Se requiere ahora una receta médica para todo tipo de medicina y se prohibe la venta de productos sin relación al área farmacéutica.
"Por todo el país vemos que las farmacias venden de todo, desde carne hasta veneno para ratas", dice Bezerra.
Anvisa cree que las farmacias que contratan a farmacéuticos licenciados y que sólo venden medicina eliminan la posibilidad de vender medicina falsificada en un 95%.
Las empresas que encuentran infringiendo las reglas podrán recibir una multa de hasta R$1,5 millones (US$860.000). Aun así, algunas farmacias hacen caso omiso de las reglas.
La Asociación Brasilera de Redes de Farmacias (Abrafarma) dice que más de 60.000 farmacias afiliadas con esta asociación o con la Asociación Brasilera de Farmacias (ABCFARMA) o con otros sindicatos y entidades del área no tienen que seguir la RDC 44, según un fallo reciente del tribunal federal regional.
“[Este fallo judicial] es progreso para Brasil que sigue las tendencias de los países desarrollados y considera la salud y bienestar de su población”, dice Sérgio Mena Barreto, presidente ejecutivo de Abrafarma.
Barreto aduce que la RDC 44 perjudica a los clientes y es una carga para las farmacias, causando aumento en los precios.
Pero Anvisa nos se da por vencido.
"Anvisa ha estado tratando siempre, sigue tratando y logrará anular todas esas órdenes preliminares [judiciales], para que las farmacias del país se conviertan en verdaderos lugares para la salud y no para el comercio ordinario", dice Bezerra. "Ya hemos logrado anular algunas y Anvisa tiene la seguridad que logrará una victoria judicial".
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