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PORTO ALEGRE, Brasil – La palma de la mano es el nuevo aliado del sistema financiero del país para las transacciones bancarias en los cajeros automáticos.
Bradesco, el mayor banco privado de Brasil, con 22,5 millones de cuentas, está equipando sus máquinas con tecnología biométrica para aumentar la seguridad.
Estos sistemas, que desde hace aproximadamente tres años se usan en Japón, utilizan un sensor que lee el flujo de la sangre de la palma de la mano y se asegura de que coincida positivamente con la información archivada antes de brindar acceso a la cuenta. Bradesco ha instalado el sistema en 20.000 de sus 36.657 cajeros automáticos.
Los dueños de las cuentas ya no necesitan un número de identificación personal (PIN) cuando realizan una transacción en una cajero automático con sensor.
"Fuimos el primer banco en el Hemisferio Occidental en usar la biometría como medio de autenticación en los cajeros automáticos", dice Laércio Albino Cezar, vicepresidente del departamento de Tecnología de la Información de Bradesco. "En diciembre solamente, hubo 4,5 millones de transacciones realizadas sin ningún tipo de fraude".
Cezar explica que el sistema es extremadamente exacto porque sólo ocho de cada dos millones de manos tienen idéntico patrón de flujo sanguíneo.
Otra innovación tecnología que se está usando para aumentar la seguridad en las transacciones bancarias son las tarjetas de crédito y débito con certificado digital, que requiere que los usuarios ingresen un código numérico para acceder a sus cuentas. Lanzado primeramente por Banrisul en Río Grande do Sul, la idea está siendo adoptada por Banco do Brasil y la Caixa Econômica Federal en todo el país.
"Este año vamos a cambiar tres millones de clientes de la vieja tarjeta a las nuevas que tienen el chip incorporado", dice Jorge Krug, encargado de seguridad de la tecnología de la información de Banrisul. "Brasil es el único país de Latinoamérica en usar un certificado para este tipo de transacciones".
La tarjeta bancaria con el chip ofrece también una opción segura que abre el camino para el uso de servicios electrónicos gubernamentales en tanto van saliendo al mercado. Entre los posibles servicios electrónicos gubernamentales se encuentran sacar turnos en el departamento público de salud, inscribir una empresa en el registro comercial o inscribir niños en la escuela.
Brasil es líder en tecnología bancaria debido al desarrollo de soluciones creativas para un sistema financiero que durante los 1990s manejó una tasa de inflación que alcanzó 81% por mes antes de que se impusiera el "Plan Real" macroeconómico en 1994.
El aumento en el número de crímenes y fraudes sofisticados en el sector bancario sirvió como catalizador para que Brasil agudizara su seguridad, convirtiendo al país en un líder de nivel mundial en software de seguridad.
"Actualmente hay estafadores que llegan a montar un equipo falso frente a uno legítimo para recoger datos personales de los clientes", dice Gustavo Roxo, director del sector de tecnología de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban). "Es por eso que es esencial invertir en procedimientos de seguridad más rigurosos tales como tarjetas con chips y tecnología biométrica".
Los cajeros automáticos son el método más usado para las transacciones bancarias, ya que son responsables de un tercio de todas las operaciones, según los funcionarios de la industria. Las operaciones por Internet están en segundo lugar, y representan 18% del total de las transacciones.
Alexandre Freire, asesor de seguridad, dice que muchos bancos están adoptando las últimas soluciones para la prevención de fraude por Internet.
"Con la combinación de datos y el entendimiento de la conducta del usuario, es posible disuadir a un criminal incluso si un cliente tiene acceso a un sistema informático con sus verdaderas credenciales", dice Freire.
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