La Región de las Misiones invita a revivir la saga Guaraní

03/09/2010

Por Cristine Pires para Infosurhoy.com – 03/09/2010

SAN MIGUEL DE LAS MISIONES, Brasil Un verdadero viaje a través del tiempo espera a los turistas que se aventuran a visitar la Región de las Misiones, en el estado de Rio Grande do Sul, en el extremo sur de Brasil.

Los visitantes pueden acceder a los sitios arqueológicos que guardan los restos de los pueblos fundados por los misioneros de la Compañía de Jesús, llamados jesuitas, para evangelizar a los nativos guaraníes durante los siglos XVII y XVIII.

Se trata de uno de los sitios arqueológicos más importantes de Brasil, que atrae a 100 mil visitantes por año a la ciudad San Miguel de las Misiones, donde se encuentran las ruinas de San Miguel Arcángel.

En total, se construyeron treinta aldeas entre Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina, las llamadas “reducciones jesuítico-guaraníes”, con el objetivo de catequizar a los nativos y también de apoyar la conquista de las zonas disputadas por España y Portugal.

En Brasil, se fundaron siete reducciones conocidas como los Siete Pueblos de las Misiones. Tres de ellas, San Francisco de Borja (1666), San Luis Gonzaga (1687) y Santo Angelo Custodio (1706), quedaron sepultadas por la construcción de nuevas ciudades que crecieron a su alrededor. Las otras cuatro se convirtieron en sitios arqueológicos, que pueden ser visitados en el Parque Histórico.

Cristine Pires para Infosurhoy.com

En 1983, San Miguel Arcángel, una de las primeras treinta reducciones creadas por los jesuitas en 1687, fue declarada Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Las reducciones de San Nicolás (1687), San Lorenzo Mártir (1690) y San Juan Bautista (1697) se convirtieron en parte del Patrimonio Nacional Brasileño.

Además, en las ruinas de la iglesia de San Miguel, construida con un estilo barroco por el arquitecto jesuita italiano Giovanni Battista Primoli, se cuenta la saga de los Siete Pueblos, narrada en la obra teatral “Som e Luz” (“Luz y Sonido”). En 48 minutos, el espectador descubre los hechos referidos a la creación, el desarrollo y la pérdida de la civilización fundada por los jesuitas y los indígenas.

Estrenado en 1978, el espectáculo combina un juego de luces con las voces de famosos actores brasileños. La historia es narrada por Fernanda Montenegro (nominada al premio Oscar como mejor actriz por la película “Estación Central de Brasil” en 1999), Lima Duarte, Juca de Oliveira, Maria Fernanda, Paulo Gracindo, Armando Bógus y Rolando Boldrin.

El objetivo de los organizadores es hacer que la obra sea más atractiva para los turistas.

“Queremos agregar narración en inglés y español, transmitida a través de dispositivos de traducción para beneficiar a los visitantes extranjeros”, dijo Márcia Reck da Silva, secretaria de Turismo, Desarrollo y Cultura de San Miguel de las Misiones.

En el museo, las imágenes de los santos, las esculturas y los campanarios evitan que la historia de las reducciones desaparezca.

Es más, se siguen buscando otros vestigios de estas civilizaciones.

Un ejemplo de ello es el caso de la “Fonte Missioneira” (Fuente Misionera), descubierta en 1982 y restaurada en 1983, ubicada a un kilómetro del Sitio Arqueológico de San Miguel Arcángel. Allí, el turista puede ver cómo era el sistema de suministro de agua desarrollado por las reducciones en el siglo XVII.

El itinerario incluye visitas a las aldeas guaraníes

Los turistas pueden también visitar la aldea Tekoa Kóénju (que significa “amanecer” en guaraní), ubicada a 30 kilómetros del Sitio Arqueológico de San Miguel Arcángel. El paseo permite a los visitantes el contacto directo con cerca de 40 familias de indígenas guaraníes que comparten una zona de 237 hectáreas.

“Cultivamos porotos, maíz y mandioca. También continuamos con la tradición de la caza y de la pesca”, dijo Caraí Tatarendi, jefe de salud de la tribu y uno de los pocos adultos que hablan portugués.

Los niños estudian portugués y guaraní en las escuelas de la aldea.

La distancia de la ciudad es fundamental para que la tribu mantenga sus tradiciones sin tanta interferencia por parte del resto de la sociedad, señaló Tatarendi.

No obstante, las chozas se han modernizado y cuentan con agua corriente, electricidad y reciben señal de televisión mediante antenas parabólicas. El teléfono celular también forma parte de la vida cotidiana de los indígenas.

En retrospectiva, a Tatarendi le cuesta hablar sobre la historia de la aldea.

“Lo que sucedió aquí es muy triste”, dijo.

El Tratado de Madrid acabó con un modelo de sociedad

Durante 150 años, las reducciones jesuíticas fueron el hogar de más de 100 mil indígenas guaraníes en lo que se consideró un modelo de sociedad desarrollada. La vida en la aldea fue considerada por los pensadores franceses de la Ilustración Voltaire y Montesquieu como la realización de la utopía del Cristianismo, la llamada “Tierra sin Mal”.

Los misioneros jesuitas, dos o tres por cada reducción, enseñaron a los indígenas la cultura occidental. Los nativos se fueron transformando en artesanos, metalúrgicos, tipógrafos, escultores, pintores, músicos, ceramistas y fabricantes de instrumentos musicales.

En cada reducción vivían alrededor de 6 mil indígenas, por lo tanto, solamente en Brasil había más de 40 mil guaraníes. En la actualidad, según los datos de la Fundación Nacional del Indígena, los grupos guaraníes, Guarani Mbya y Kaingang, tienen aproximadamente 13 mil personas en todo el país.

El declive de la población de las misiones comenzó en 1750, con el Tratado de Madrid, firmado por Portugal y España.

Las consecuencias del tratado fueron el tema central de la película de 1986 “La Misión”, dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Robert De Niro, Jeremy Irons y Liam Neeson. Ese año el filme ganó la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes.

La expulsión de los indígenas de sus tierras por parte de las tropas españolas y portuguesas comenzó después de que España intercambiara la zona de las reducciones por la denominada Colonia del Sacramento, que pertenecía a los portugueses, como forma de terminar con las disputas de tierras en la región.

Los indígenas lucharon en las llamadas guerras guaraníes, comandadas por el líder indígena Sepé Tiarajú, entre 1754 y 1756.

Sin embargo, los nativos fueron derrotados. La población de San Miguel, que en 1694 tenía casi 4,500 habitantes, pasó a tener unos 600 indígenas en 1822, según la Secretaría de Turismo de San Miguel de las Misiones.

Más información

  • Cómo llegar: www.rotamissoes.com.br/_portugues/comoChegarComoIr.php
  • Dónde alojarse : www.rotamissoes.com.br/_portugues/oQueServicosOndeDormirCategoria.php?idCategoria=9
  • Dónde comer : www.rotamissoes.com.br/_portugues/oQueServicosOndeComerCategoria.php?idCategoria=3